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Un profesor excelente puede tener una influencia decisiva
en un futuro pintor; tal fue el caso de Gérard BONTEMPS, nativo
del Petit-Quevilly y cuyos estudios en el instituto Corneille de Rouen
lo llevaron a beneficiarse de la enseñanza de este hermoso pintor
que es Henry SERGENT, una de las estrellas de la pintura normanda de los
años 40.
Así fue como Gérard Bontemps pudo entrar en la Escuela de
Bellas Artes, en Aître Saint Maclou, para convertirse en este artista
de gran talento cuyas obras honran los salones y galerías de nuestra
región.
Este artista es ante todo un pintor-constructor que,
a través de colores con frecuencia inéditos, juega con las
atmósferas, de las más calurosas a las más sombrías,
en una impresión casi patética creada por numerosos objetos
a menudo familiares. Gérard BONTEMPS domina los efectos de luz
con una ciencia consumada y compone, ordena y diversifica los elementos
más sencillos manteniendo al mismo tiempo un encanto extraño
y fascinante debido a su manera solidamente afirmada de colocar el motivo
sobre el lienzo donde alternan encanto y seguridad.
Para Gérard BONTEMPS nunca hay vanos repetitivos
sino un conocimiento voluntario de los valores y del equilibrio en una
serie de obras en las que se plasma y se singulariza una personalidad
entusiasta y creativa, tan fiel en su estilo como en amistad, puesto que
este artista expone con regularidad en la galería de Rouen desde
1985.
André Ruellan
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